MÉXICO PRESENTA SU COMPROMISO POR LA SELVA MAYA EN EL LANZAMIENTO DEL PROGRAMA INTEGRADO DE BIOMAS CRÍTICOS FORESTALES DE MESOAMÉRICA

Las Flores, Petén, Guatemala. Con la participación de representantes gubernamentales, organizaciones internacionales y líderes comunitarios, se llevó a cabo el Taller de Lanzamiento del Programa Integrado de Biomas Críticos Forestales de Mesoamérica, una ambiciosa iniciativa regional que busca revertir la pérdida de los bosques primarios en cinco regiones clave del continente: la Selva Maya, el Trifinio, La Moskitia, Indio Maíz y el Darién.

  • México presentó oficialmente, a través de SEMABICCE, el componente nacional del Programa Integrado de Biomas Críticos Forestales de Mesoamérica, que buscará conservar y restaurar la Selva Maya con una inversión de 11.9 millones de dólares, beneficiando a más de 108 mil personas en Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
  • El programa regional, financiado por el GEF e implementado por UICN y FAO, tiene como meta proteger 12 millones de hectáreas de bosque en cinco regiones clave de Mesoamérica, entre ellas la Selva Maya, el Trifinio y el Darién, reconociendo el papel clave de las comunidades locales y pueblos indígenas en su conservación.

Durante este importante encuentro, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambio Climático y Energía de Campeche (SEMABICCE) tuvo el honor de presentar oficialmente el componente nacional del programa en representación de México, destacando los esfuerzos realizados en la región de la Selva Maya, que comprende los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

Una respuesta regional para una crisis global El programa, financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) e implementado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN– ORMACC), tiene como objetivo conservar 12 millones de hectáreas de bosques en Mesoamérica. Busca, además, fortalecer la integración regional, impulsar cadenas de valor sostenibles, y promover la participación efectiva de pueblos indígenas y comunidades locales en la toma de decisiones sobre sus territorios.

Los bosques mesoamericanos albergan el 8% de la biodiversidad global, representan la mitad de los sumideros de carbono de la región y proveen servicios ecosistémicos vitales como agua limpia, regulación climática y suelos fértiles. Sin embargo, enfrentan graves amenazas: expansión agrícola, tala ilegal, incendios, desarrollo urbano descontrolado y cambio climático, factores que han causado la pérdida del 23% de su superficie en las últimas dos décadas.

México: Selva Maya como eje estratégico En el marco del evento regional, la titular de SEMABICCE expuso los avances que México, y en particular Campeche, han alcanzado en materia de conservación y restauración de la Selva Maya. Destacó iniciativas como:

• La recategorización de las Áreas Naturales Protegidas Balam Kú y Balam Kin, que, junto con Calakmul, conforman la segunda masa de selvas tropicales más grande de América.

• La coadministración con la CONANP para canalizar recursos conjuntos en proyectos de conservación.

• La creación del Corredor Biológico Balam Beh, el primero en México que contará con reconocimiento legal, con más de 96 mil hectáreas identificadas como prioritarias para su restauración.

• La promoción de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) dentro de este corredor, sumando ya 7 ADVC que protegen más de 57 mil hectáreas.

“En Campeche no solo conservamos, también restauramos, y lo hacemos de la mano de las comunidades locales”, enfatizó la titular, quien también habló sobre los mecanismos de colaboración interestatal e interinstitucional que han permitido ampliar el alcance e impacto de las acciones en territorio.

Componente mexicano del programa: metas y visión Bajo el nombre “Programa Integrado de Biomas Críticos Forestales de Mesoamérica:

Asegurando Beneficios para el Bienestar de las Comunidades Locales y los Ecosistemas de la Selva Maya”, México implementará su parte del programa en los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, a través de la UICN–ORMACC y la ejecución de Pronatura Península de Yucatán A.C. y el Instituto Global de Crecimiento Verde (GGGI).

Con un financiamiento de 11.9 millones de dólares a ejecutarse en cinco años, el programa buscará:

•Conservar más de 1.7 millones de hectáreas de paisajes forestales críticos.

•Restaurar al menos 9,500 hectáreas de ecosistemas degradados.

•Mejorar prácticas productivas sostenibles en más de 1 millón de hectáreas.

•Mitigar más de 12 millones de toneladas de CO.

•Beneficiar directamente a más de 108 mil personas de comunidades locales.

El componente nacional está estructurado en cuatro ejes clave:

1. Fortalecimiento de mecanismos de gobernanza e instrumentos normativos, con planes de trabajo en operación.

2. Consolidación de Áreas Naturales Protegidas, OMEC y ADVC, así como una estrategia nacional de restauración con acciones concretas.

3. Estrategia financiera positiva para la naturaleza, que movilice recursos, elimine barreras a la inversión y genere incentivos productivos sostenibles.

4. Coordinación regional y nacional efectiva, con esquemas operativos que aseguren la continuidad y articulación del programa.

Un ejemplo global desde Mesoamérica Durante el evento, los países participantes reafirmaron su compromiso con la conservación, restauración y uso sostenible de los bosques mesoamericanos, reconociendo que este programa representa una oportunidad única para transformar los modelos actuales de gestión ambiental y convertirse en un referente internacional de acción climática con enfoque territorial, participativo y justo.

“Este programa es un parteaguas para avanzar hacia un futuro en el que las personas y la naturaleza prosperen juntas”, señalaron los organizadores.

Con esta participación, México y Campeche reafirman su papel de liderazgo en la protección de la Selva Maya, consolidando alianzas regionales, compromisos de largo plazo y acciones tangibles para enfrentar la crisis climática y ecológica desde los territorios.

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